HARBIN
Solo dos semanas después de Bali, mi maridin, Arantxa, Rut y yo, nos cogimos un vuelo y decidimos ir a ver que tal se estaba a 20 bajo cero... con un finde nos bastó.
Íbamos cagaitos pensando en el frío tan horrible que íbamos a pasar. La semana antes de irnos la pasamos comprando parches calientes, recopilando de amigos ropa de nieve, calculando el tiempo que duraríamos sin congelarnos en la calle...ese tipo de cosas que te hacen pensar que estas medio majara para ir allí...
Me las ingenie para poder llevar puestos tres pantalones a la vez sin perder movilidad...dos pares de guantes...cuatro capas de camisetas y el móvil metido en la entrepierna para poder aguantar la batería y sacar fotos !!!
La llegada al aeropuerto de Harbin fue un tanto desoladora...feo, gris (yo me lo esperaba blanco de nieve) y en un descampado.
El driver que nos recogió iba prácticamente descamisado...dios mio con menos diez grados que hacia !!!. Pero al salir hacia el coche nos dimos cuenta de que hacia frió evidentemente, pero no una cosa exagerada...eso si, placas de hielo las que quisieras. Nieve poca, hielo mucho.
El hotel muy bien. Calentito, fundamental, y muy limpio, fundamental también. Muy chino, si.
Estaba muy bien situado.La ciudad la atraviesa una calle peatonal muy bonita y el hotel estaba en una paralela a cinco minutos.
La temperatura ?? tuvimos mucha suerte. Ese fin de semana nos tocó sol y temperaturas que oscilaban desde los dos grados hasta los menos veinticinco. Y os digo que la sensación térmica es la misma aunque cueste creerlo. Que siiiiiii que había que ir abrigado, pero no nos hicieron falta los parches, a mi con dos pantalones me bastaron, unos guantes y el móvil no dejo de funcionarme...osea un gustazo !!!
como íbamos para muy poco tiempo, llegamos el viernes noche y en vez de quedarnos en el hotel, nos fuimos a cenar y de copas.
Todo sitios recomendados, que yo vuelvo a recomendar. Cena en el TATOC, restaurante ruso muy típico y con una comida estupenda. Harbin tiene mucha influencia rusa. la construyeron arquitectos rusos y debido a su proximidad tiene mucha influencia en muchas cosas, una de ellas la comida ... gracia a dios.
La mañana del sábado la dedicamos a ver a los famosos tigres blancos , que por cierto no me gusto, nada. Te montan en un bus enrejado, cuando pasas por los tigres el bus no para, con lo cual ni una foto, y el sitio es realmente feo.Pero lo peor es como tienen a los animales.La mitad en jaulas minúsculas, muy descuidados, y los demás por ahí en un sitio inhóspito, sin vegetación. Y de blancos nada, marrones como todos. Dos blancos vi yo y de lejos, que a saber si eran tigres o gatos (que aquí en china son como leones).El sitio donde comimos no merece la pena nombrarlo...muy chino.
Esta a las afueras de la ciudad, a una media hora, Es un recinto cerrado, todo absolutamente todo, esta hecho con hielo, hasta el suelo.Bueno mirad las fotos que lo dicen mejor que yo...

Vuelta al hotel, ducha, cena, copas, y antes de eso nos liamos a buscar el supuesto restaurante chino donde solo y exclusivamente te servían robots. Todo el mundo parecía conocerlo, pero nunca lo encontramos. Miguelo lo vio por internet, y la verdad es que nos quedamos un poco planchados (y helados también) , pues jamas lo encontramos.
El domingo lo íbamos a dedicar a ver el río helado , pasear por la ciudad y ver la Iglesia de Santa Sofia.


El día precioso, la iglesia también. Ahora convertida en un museo donde te explicaban la evolución de la ciudad desde sus inicios. Muy bonita.
.... para no aburrirte y caerte. Y todas muy chinas....plan casero total.






